En memoria de Ricardo Rey Polis

El 26 de enero, se cumplió un mes del fallecimiento de Ricardo Rey Polis, primer rector de la Universidad de Piura (1969-1977). Recogemos recuerdos de algunos profesores de la universidad.

En el año 1968, el Ing. Ricardo Rey integró el primer grupo promotor de la Universidad de Piura y en el año 1969 fue su primer rector. Antes había sido Decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Aunque tuvo que dejar su trabajo, amigos, casa y movilizarse a Piura con su numerosa familia, no dudó en hacerlo movido por el ideal de sacar adelante esa universidad. Comentó a la revista Amigos: "Fue difícil mudarse a Piura para cumplir con este trabajo. Tuve ilusión pero a la vez pena, fueron sentimientos encontrados porque tenía hijos adolescentes y les afectaba de cierto modo". "La gente en Piura fue muy cariñosa, generosa y gentil. Nos sentimos como en casa", anotó.

“Para la Universidad de Piura jugó un papel importante pero sin darse importancia”. La Dra. Isabel Gálvez no quiere empezar con ninguna otra referencia, y deja muy claro la sencillez y humildad que acompañó toda la vida del primer rector. La Dra. Gálvez añade que también fue de alta categoría humana y muy simpática.

Los que lo conocieron aseguran que, en el día a día, fue muy natural, prudente, sencillo y cordial en el trato, lleno de humor y muy trabajador. Antonio Abruña Puyol, rector actual de la Universidad de Piura, lo recuerda como una persona muy cariñosa y entretenida, transparente y muy profesional.

El proyecto de la Universidad de Piura

La Dra. Gálvez cree que el mérito de Ricardo Polis no sólo está en haber encaminado al primer grupo promotor de la Universidad de Piura, sino que, con ellos supo sacarla adelante cuando era solo un desierto, donde había arena blanca y algarrobo verde, nada más.

Universidad de Piura. Edificio del Rectorado.

En palabras de la Dra. Genara Castillo, el primer rector hizo un acto de fe muy grande al venir a Piura, pues esto implicaba dejar de ser Decano de Ingeniería de la Universidad Católica e ir a una universidad donde todo estaba por hacer. “Se necesitaba mucha fe para creer mirando la arena, y pensar que de allí brotaría un gran fruto. Sin lugar a dudas, fue un acto de fe muy profundo e intenso”, agrega.Para lograr lo que hoy es la Universidad de Piura se necesitó mucho esfuerzo.

El Dr. Denny Enríquez afirma que “el ingeniero siempre instruyó a hacer las cosas bien para que todo pudiera salir adelante y que, sobre todo, logró colocar unos buenos cimientos para que la universidad durara toda la vida”. Cuando enseñaba a hacer las cosas bien, agrega el Dr. Ronnie Moscol, era muy exigente pero nunca perdía su buen humor y frente a un problema, conversaba, no reñía.

Para la Dra. Luz González, Ricardo Rey dejó como legado el trato humano delicado. “Siempre estaba pendiente de los que trabajábamos en la Universidad, con preocupación sincera, con simpatía y con clase humana y señorío”. Un claro ejemplo de esto, recuerda, fue cuando su padre falleció y ella tuvo que coger el primer vuelo a Lima. Según cuenta, lo primero que encontró al llegar a su casa fue una preciosa corona de flores que había enviado el Ingeniero Rey a nombre de la Universidad.

La Universidad de Piura fue su hogar. La Dra. Genara afirma que “cada vez que venía a Piura, se le veía como aquél que vuelve a su casa. Siempre ha estado ligado con la Universidad. Nos seguía con el corazón, con el sentimiento”.

Su cordialidad y cercanía

Quizá él aprovechó el ambiente de ese entonces o tal vez lo hizo jugar a su favor, lo cierto es que Ricardo Rey siempre acogió al que tenía cerca. “Se preocupada por las situaciones concretas de cada quién, era de un trato directo y todos lo sentíamos cercano”, agrega el Dr. Moscol. En referencia a esto, el Dr. Pablo Pérez destaca su cordialidad y trato amable. “Siempre estaba dispuesto a ayudar, y junto con eso, añadía la alegría. Mantenía muy buenas relaciones con todos, nos reunía, nos pedía opiniones y nos escuchaba”.

Develación de cuadro en galería de rectores de UDEP.

“Era alguien que se mostraba siempre acogedor, no necesitabas tener un cargo o título. Al profesor, alumno o trabajador lo miraba como un padre a un hijo. Yo me quedo con su fe en que la Universidad va a ser grande y con su entrega completa sin pensar en discriminaciones”, agrega la Dra. Genara.

“Cuando yo vine de hacer mi maestría, me hizo sentir muy bien porque me invitó a comer a su casa, me sentí realmente acogido en su hogar. Se trataba de un rector que invitaba a comer a su casa a un profesor nuevo. Eso fue para mí un acto de cordialidad y confianza”. El Dr. Denny Enríquez cuenta, con su experiencia, que el ingeniero acogía muy bien a quienes llegaban a la Universidad y esto contribuía a crear un ambiente agradable dentro de ella.

La Dra. Luz González revela que ese trato especial siempre fue correspondido y que para los alumnos era como un papá. “Se ganaba la amistad de todos con su excepcional simpatía. Los chicos correspondían e instituyeron la costumbre de irle a felicitar por su cumpleaños a su propia casa, con una "quema", con cantos y guitarras al estilo piurano”.

Ricardo Rey, padre, esposo y supernumerario del Opus Dei

La Dra. Gálvez cuenta que su casa siempre estaba abierta para quien llegara, que en ella se respiraba un buen ambiente. El Dr. Moscol añade que fue un padre cariñoso y atento, muy querido por sus hijos. La Dra. Genara suma que era muy delicado con su esposa, muy fino, se le veía que él pensaba en ella y bastaba que ambos se miraran para estar en plena sintonía.

En relación a su fe humana y cristiana, “su vocación religiosa se traduce en su temperamento, cuando ayudaba a la gente y trataba a todos con cordialidad. Cuando comandaba a todo su equipo de trabajo con liderazgo, cariño y simpatía”, añade el Dr. Pérez.

40 años después

Muchos tuvieron la oportunidad de homenajearlo en abril del 2009, de verlo quizá por última vez. Desde que llegó a Piura, luego de encaminar el proyecto desde sus inicios, desde ahora y hasta siempre, él tendrá un recuerdo en cada uno de los corazones de la Universidad, quienes hoy pueden ver el proyecto hecho realidad. Es posible que para muchos puede haber sido un premio increíble presenciar la ceremonia de los 40 años, donde se le homenajeó. No podía ocultar su emoción al ver el campus. "Realmente es un milagro lo que es ahora la UDEP"... "La Universidad llegó a ser lo que siempre quise", señaló.

Como homenaje especial, fue develado un cuadro (retrato) que luce hoy en la galería de rectores de la UDEP, en la sala del Consejo Superior del Campus universitario. Además, durante la Apertura de ese año académico se le rindió público homenaje resaltándose sus virtudes y aportes a la UDEP. El rector, Antonio Abruña señaló: "Ricardo Rey supo ser el cimiento que la Universidad necesitaba en sus primeros pasos. A él le cupo hacer los surcos de este Campus maduro. Con prudencia y buen humor trazó el perfil del cuadro que con los años ha tomado el colorido que ahora vemos, el propio de la vida en sus innumerables concreciones".